J.J.D.R.
Unas sobre otras, con avidez y premura, las bellas glicinas se enredan y trepan saciando la profunda ansia que las impulsa a poseer el espacio natural de la rama de enfrente. Unos sobre otros, los nuevos brotes, se apelmazan enhebrando un tupido encaje de anudadas cortezas, que se abrazan y cortejan en perfecta armonía, creando un túnel de hermoso colorido bajo el cual sombrea la cálida y resoluta perfección arquitectónica de la que hacen gala las glicinas al unirse.
|
JARDÍN BOTÁNICO DE KAWACHI FUJI (Foto Qiito.com) |
El jardín botánico de Kawachi Fuji se encuentra en la ciudad de Kitakyushu a unas cuatro horas de la capital Tokio (Japón).
Durante todo el año, el jardín botánico recibe miles de visitas, siendo el túnel de las glicinas el lugar más recorrido y fotografiado por los turistas.
|
LAS GLICINAS CREAN UN FLORIDO CIELO |
Al llegar la primavera, esta especie de arbusto leñoso y trepador (Wisteria sinensis), exhibe su pletórico y espeso follaje y colorea con cálidas flores blancas, violetas y azules, todo un firmamento botánico de glorioso aspecto.
|
Foto mailce.com |
Las glicinas son plantas trepadoras de hoja caduca con forma oval. Son originarias del este de los EE.UU. así como de países del este asiático como China, Corea o Japón.
Pueden alcanzar hasta los diez metros de altura y es común ver brotar racimos colgantes de hasta quince centímetros.
|
Foto indulgy.com |
Las glicinas son capaces de crear bellos entornos al enredarse unas con otras, formando espacios naturales llenos de elegante colorido y parsimoniosos túneles, capaces de transportar al afortunado visitante que camina bajo su arco de flores, hacia un mágico mundo tachonado de arracimadas nubes de pétalos cayendo desde el firmamento.
De la luz y la tranquila paz que despabilan las glicinas de Japón, el invisible sendero que transcurre adherido a la piel de Gaia, nos traslada hasta los fríos atardeceres de las campiñas irlandesas.
Se apaga la luz del cielo y la penumbra, como una bruma sedosa y apática, cae mediando con su opaco telón sobre el tramo del camino.
La noche apremia el angosto pasillo arbóreo con sombras tenebrosas, que agolpadas a ambos márgenes del terreno, parecen gemir, acosar, palpar y susurrar a espaldas del caminante confiado, que creyó no temer pasar a cierta hora por el túnel de dark hedges donde la naturaleza se confabuló con la noche creando un lugar de siniestro transitar y misterioso aspecto.
|
TÚNEL DE DARK HEDGES EN IRLANDA |
El túnel de dark hedges se encuentra en el condado de Antrim, concretamente en un pequeño tramo de la carretera de Bregagh Road próximo a la localidad de Armoy en Irlanda del Norte. El túnel lo forman las numerosas y grandes ramas de las hayas que unidas y entrelazadas, forman un espeso arco natural que durante muchos años a despertado todo tipo de leyendas y supersticiones legadas de generación en generación gracias a su terrorífico aspecto.
No fue capricho de la naturaleza la creación de tan peculiar túnel. Su creador fue James Stuart en el siglo XVIII, y lo hizo para impresionar a los visitantes que llegasen a sus tierras y a su esplendida mansión georgiana conocida como Gracehill house en honor de su esposa Grace Lynd. El lujoso castillo propiedad de la adinerada familia Stuart es hoy día es un lujoso club de golf.
La avenida de las hayas forma un túnel de ramas acodadas y enmarañadas cuya regia fortaleza aérea sombrea con agónica persistencia un buen tramo del camino.
Las diferentes tonalidades de la luz del día, inciden y crean, a diferentes horas, distintos ambientes naturales que encandilan a fotógrafos y artistas.
Pero dicen que es al anochecer cuando el enjambre de ramas y madera muerta parece cobrar vida, y renacer de la apatía diurna con el insomnio tenebroso de su imagen gótica y cenicienta.
Así lo debió de percibir el mítico y genial Edgar Alan Poe, de quien se cuenta que percibió la fuerza del lugar y le sirvió de inspiración para crear algunos de sus afamados relatos de terror.
En un lugar como el túnel de dark hedges no podían faltar las leyendas ligadas a su recorrido entre penumbra y niebla irlandesa.
|
Foto lokofoto.com |
Dicen que diferentes espíritus deambulan descarnados y penando el alma bajo el túnel que forma el hayedo. Así se narra el caso de una joven a la que se conoce como Lady Grey. Cuentan que la dama en cuestión, suele caminar arriba y abajo por el túnel hasta que la sombra que proyectan los árboles deja de cubrir su penitente cuerpo.
Dejando atrás leyendas y relatos de terror, de lo que no cabe duda, es de la fuerza enigmática que posee tan peculiar sendero. Las potentes ramas de los árboles parecen arañar el viento con sus uñas de madera y el porte sobrio y retorcido de los troncos de las hayas, simulan ser oscuros centinelas apostados a ambos lados del sendero.
|
Foto worldfortravel.com |
El cielo se cubre de nubes y la niebla penetra en un tramo de Bregagh Road. Nada se mueve alrededor del túnel enmarañado. A solas, con el silencio como único compañero de viaje, el túnel muestra su oscura faz entre los enjutos y viejos árboles, continuamente golpeados por el austero silbido del viento que sopla del norte. La noche se cierra definitivamente. Sólo aquel que camine en solitario bajo el yugo tenebroso que impone el túnel dark hedges, sabrá discernir sobre el abrumador sentimiento de soledad y misterio que reina en este singular lugar del mundo.
Aportes y Datos:
Lareserva.com
http://www.lareserva.com/home/tunel_glicinas
Canalviajes.com
http://canalviajes.com/the-dark-hedges-un-camino-de-pelicula-de-terror-en-la-vieja-irlanda/
Sobreirlanda.com
http://sobreirlanda.com/2012/04/25/el-tenebroso-camino-de-dark-hedges/
Mis mejores deseos para todos en este nuevo año 2013, que espero sea infinitamente mejor que el pasado.
ResponderSuprimirFeliz año nuevo.
Pasaré a visitaros a todos en breve, un abrazo sincero.
Es espectacular todo lo que nos ofrece la Naturaleza y que no sabemos cuidar. Y es que no se nos mete en la cabeza que la Madre Tierra es la que nos proporciona el sustento diario, luego cuando ruge, nos echamos la mano a la cabeza.
ResponderSuprimirCasi que prefiero las glicinias al hayedo, porque un poquito de angustia me produce ese paseo.
Feliz Año para tí también Jorge, pensemos en positivo y atraeremos más de lo mismo.
Besos.
Estimada Ion,
SuprimirPerdimos hace mucho tiempo el respeto por la naturaleza que nos rodea y que nos da la vida.
Creo que aún estamos a tiempo de cambiar nuestro fatídico destino si actuamos a tiempo.
Abrazos amiga, nos leemos.
Me quedo sin palabras para definir tanta belleza y tanto inmensidad.
ResponderSuprimirUna Entrada sublime...¡¡¡Genial!!!
Un abrazo.
Hola Pedro Luis,
SuprimirCreo que es una sensación común cuando se contempla tanta hermosura. Imagino que pasear bajo las glicinas o el hayedo ha de ser un placer tremendo.
Un abrazo.
Las dos muestras que nos ofreces cada una de ellas en su propia belleza son maravillosas, ese cielo de glicinas y ese sendero cubierto de arbustos y ramas es la expresión viva de la madre tierra en toda su majestuosidad, como todo lo que nos compartes y mientras voy lentamente bajando por tu post un sentimiento de paz y un orgullo inmenso de hija de este planeta, me invade.
ResponderSuprimirAbrazos amigo Jorge y un muy felíz nuevo año 2013 para ti y todo lo que amas.
Querida amiga,
SuprimirSiempre es una grata satisfacción ver tu huella en estos extraños y maravillosos senderos que nos comparte la madre natura.
Mis mejores deseos para ti también en este nuevo año.
Abrazos.
Mi querido amigo Jorge, unos túneles mágicos parecen sacados de cuentos de hadas, llenos de belleza y misterio. Por ahí de seguro me gustaría pasear y admirarlos más de cerca. Mis mejores deseos también para ti y el nuevo año que recién se ha estrenado los 365 días, muchos éxitos.
ResponderSuprimirUn fuerte abrazo lleno de mi cariño.
Amiga Rosana,
SuprimirMe alegra sentir tus pisadas en este sendero y saber que te gustó lo que contemplaste.
Para ti de igual manera van mis mejores deseos para este nuevo año.
Abrazos.