J.J.D.R.
Gulucan es una pequeña localidad al oeste de China que vive atrapada entre enormes picos montañosos que rascan la panza de las nubes.
Su población es escasa, apenas unas sesenta familias que viven de la agricultura y el ganado, entre abruptos cañones y senderos imposibles dibujados sobre cotas elevadas de montaña.
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ESCUELA DE GULUCAN Foto uppa/photoshot |
El señor Bao es el único profesor en muchos kilómetros a la redonda y el encargado de impartir docencia entre los jóvenes locales, que cada día tienen que sortear las adversidades de un recorrido cargado de riesgo.
El señor Bao lleva más de dos décadas compartiendo sus conocimientos en un colegio ubicado en el condado de Hanyuan en la provincia de Sichuan, a unas tres horas de camino del pueblo de Gulucan.
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SENDEROS QUE ATRAVIESAN BARRANCOS DE 1000 METROS Foto noseq.com |
La distancia no es el mayor de los problemas que los jóvenes locales tienen que padecer diariamente para llegar a la escuela. Lo peor de todo es tener que andar por senderos que ascienden y serpentean bordeando barrancos de más de 1500 metros de altura, así como atravesar caudalosos ríos cuyos torrentes de agua son capaces de arrollar y hacer desaparecer un elefante en cuestión de segundos.
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CAMINO DEL COLEGIO |
A pesar de las dificultades con las que se enfrentan diariamente, los niños de edades dispares, cada mañana emprenden su arriesgada caminata entre alegres sonrisas y buen humor, aunque sin perder nunca de vista dónde depositan cada uno de sus pies en el camino.
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Foto kixtv.co.uk |
Para llegar hasta la escuela han de sortear innumerables dificultades y cada día el trayecto se convierte en una aventura de enorme riesgo.
La escuela de Hanyuan es un pequeño edificio de hormigón que cuenta con cinco habitaciones, lo que la convierte en la edificación más grande y con mayores prestaciones de toda la región.
Una cuestión tan elemental como recibir educación, en ciertos lugares del mundo, se convierte en una autentica proeza para los niños y adultos que desean aprender y educarse.
Admirable resulta contemplar la proeza diaria de la que hacen gala los jóvenes estudiantes de Gulucan. Aunque para ellos sea una rutina cotidiana caminar por ciertos senderos y a cierta altura con el sano propósito de recibir los conocimientos más elementales, a mí parecer, es el resultado diario de un ejemplo de tesón y valentía, propio de quienes ante la adversidad del medio que les rodea no cejan en su empeño de aprender y luchar por lo que con ganas desean.
Aportes y Datos:
El Economista.es
http://ecodiario.eleconomista.es/asia/noticias/2366983/08/10/El-colegio-de-Gulucan-tiene-el-acceso-mas-peligroso-del-mundo.html
A mi me parece que eso es poner en peligro tu vida. Es jugar con la muerte a diario.
ResponderEliminarBesos Jorge, buena semana.
Es así amiga Ion, pero creo que en éso radica la grandeza de su esfuerzo por aprender algo en la vida que les aporte una base sencilla de educación elemental. El peligro es constante, pero imagino que ellos que están acostumbrados a su medio de vida, verían una locura ver como nos movemos diariamente entre el tráfico de una gran ciudad.
EliminarUn abrazo amiga.
¡Dios mio que impresionante! Y esas criaturas, la odisea que han de pasar para recibir una educación. Sin duda son un ejemplo de valentía, de tesón y afán por saber. Da mucho que pensar.
ResponderEliminarUn abrazo.
Feliz semana que comienza.
Sin duda es impresionante. Imagino que para ellos el peligro que afrontan cada día es algo rutinario que asumen como normal. Hemos de pensar en lo que tenemos y tan poco valoramos.
EliminarUn abrazo.
Bueno pues parece ser que a estos niños no les queda mas remedo que poner su vida en peligro para recibir esa educaion que el profesor Bao les imparte, aunque la primera lección, la de la supervivencia, ya la aprenden por si solos.
ResponderEliminarbueno documento nos dejas hoy Jorge.
un abrazo
Supongo que lo llevan en los genes, nada más nacer deben de ser inculcados en el medio en el que viven y aprenden a convivir con esas montañas que supongo en época de lluvias y frío, se han de volver tiránicas y peligrosas.
EliminarGracias amigo, abrazos.
Increíble que en los tiempos que estamos una buena parte de la población mundial tenga acceso a los básicos conocimientos de esta manera. Aún así el empeño puesto por estas criaturas no tiene precio. Por eso me parece tan denigrante que haya gente que decida quien debe recibir educación y quien no. Esto es un ejemplo de que todos queremos mejorar y de que por muchas trabas que nos impongan al final llegaremos a esta escuela aunque se encuentre (como bien dices) en la panza de las nubes. Grandioso documento Jorge. Gracias por ilustrarnos una vez más. Un abrazo.
ResponderEliminarDecidí sólo mostrar en este artículo las vicisitudes de los jóvenes de Gulucan, pero estoy preparando muchos más lugares donde los niños incluso lo pasan peor para recibir algo de educación básica. No sabemos lo afortunados que somos de haber nacido en la porción de tierra alojada en la comodidad, pues como bien comentas, hay infinidad de lugares en el mundo que no tienen apenas nada.
EliminarAbrazos amigo y buena semana.